HERMÓGENES GILHYE
12 ENERO 2016 –

También queremos reivindicar y situar la motocicleta como un sector que, después de años de travesía por el desierto, está dando muestras de reactivación y de buenas perspectivas de futuro. ANESDOR (la Asociación nacional de empresas del sector de dos ruedas) informa que en lo que llevamos de 2015 se han matriculado 123.147 motocicletas, un 11,87% más que en todo 2014, que se cerró con 110.079 matriculaciones (estamos pendientes de las cifras definitivas anuales). Y las matriculaciones de ciclomotores, experimentan también un crecimiento positivo, con un incremento del 14,2% en el pasado mes de noviembre.

Buenos augurios que también se confirman a nivel europeo, donde las matriculaciones de motocicletas crecen ininterrumpidamente desde enero y acumulan un aumento interanual del 10,1%. España, es quinto mercado de la Unión Europea con un mayor crecimiento (que dobla prácticamente a la media europea) y cuarto en número de unidades matriculadas.

Esto también beneficiará a toda aquella industria auxiliar del sector que complementa las necesidades que todo usuario de la motocicleta necesita; desde los aspectos de seguridad y protección del cuerpo, como pueden ser la compra de chaquetas de moto o cascos, hasta la de piezas de recambio o productos de mantenimiento. Las tiendas online especializadas, como motoblouz.es, se convertirán en un buen recurso para los motoristas españoles.

Pero también el futuro viene determinado por las nuevas tecnologías y las necesidades medioambientales y de movilidad. Por ello, los movimientos empresariales entorno a las motocicletas eléctricas, suscita un interés efectivo por su desarrollo. Recientemente hacíamos mención en Híbridos y Eléctricos de las apuestas empresariales de algunas marcas que aúnan fuerzas para su consecución. Para ello, también la implicación en el desarrollo industrial del sector por parte de las instituciones públicas, es clave para conseguirlo.